‘No soy la saxofonista agredida con ácido’

María Elena Ríos, la saxofonista agredida con ácido hace más de dos años en Oaxaca, acudió hoy al Senado para exigir justicia y combate a las violencias que matan a cientos de mujeres en el País y se ejercen incluso desde las grandes élites.


«No soy la saxofonista agredida con ácido. Mi nombre es María Elena Ríos Ortiz, de profesión comunicóloga y saxofonista, sí me intentaron matar con ácido, pero yo no soy ese hecho para quedar bautizada de esa manera», expresó en conferencia de prensa convocada por la panista Kenia López Rabadán.

«Me quemaron como a tantas mujeres acusadas de brujas, cuando su único pecado fue difundir la magia del conocimiento y rechazar los dogmas impuestos».

Mucho me ha costado, dijo la mujer que portaba sombrero negro, cubrebocas y un vestido largo, estar el día de hoy para que me honren con su presencia, prestándome sus oídos y regalándome su escucha.

Ortiz expuso que en este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer hubiese preferido ocupar el tiempo en festejar algún proyecto de hermandad.

«Pero desafortunadamente será para expresar y hacer eco a las violencias que matan a cientos de hermanas caídas bajo las balas, el ácido, los golpes y torturas de un hombre», advirtió.

A juicio de la oaxaqueña, esas manifestaciones tienen como origen la violencia estructural y sistemática en el País.

«Porque crecer en esta nación», afirmó, «implica obedecer conceptos, pero no se nos enseña a deconstruir múltiples narrativas machistas».

Ríos Ortiz contó que fue una niña que a la edad de 10 años la comenzaron a acosar.

Solo iba por dulces a la tienda cuando varios hombres adultos le chiflaban y hacían sonidos parecidos a linchar una yegua.

«Esa niña no tenía desarrollado el concepto de qué es el acoso, porque una niña a esa edad sólo quería jugar a la comidita, ver caricaturas, sonreír y saborear un dulce mientras jugaba a las escondidas», expresó.

María Elena Ríos Ortiz llamó a las mujeres, incluidas a las que no fomentan sororidad, a hacer un mismo frente contra la violencia con origen en la cultura machista y patriarcal.

En la apertura de la sesión de este jueves, senadores leyeron testimonios de mujeres vejadas.

Comparte la noticia en:

Eduardo Rìos Martìnez

Read Previous

La trágica historia de Lady Jane, la «reina de los 9 días» que pasó de liderar Inglaterra a ser prisionera en la Torre de Londres y ejecutada por traición

Read Next

Los municipios de Zacatecas que no tienen policías