104 aniversario de la Constitución Política

Hoy como cada año, conmemoramos el aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Ley Suprema de la nación que nos rige desde hace 104 años. Sin embargo, mencionar lisa y llanamente el hecho, en vez de ayudarnos a entender por qué es un día festivo, nos deja con ciertas dudas que, aunque sea de manera muy general, esperan ser respondidas en este texto.

Después de derrotar a Francisco Villa en las batallas de Celaya y de continuar conteniendo a las fuerzas de Emiliano Zapata en el estado de Morelos, el constitucionalismo tenia la mayor parte del país bajo control. Carranza, comprendió que debía pasar de la lucha armada a la lucha política y bajo ese precepto convocó al pueblo de México a la formación de un Congreso Constituyente.

 La convocatoria para la formación del Congreso fue emitida el 14 de septiembre de 1916; un punto importante de esta convocatoria se encuentra en el artículo número quinto, donde quedó asentado que no podrían ser electos diputados aquellos que hubieran “ayudado con las armas o servido a través de puestos públicos” a los gobiernos o facciones hostiles al constitucionalismo. La idea anterior, según señaló Javier Garcíadiego, surge de la idea de Carranza de que “no se podía perder el campo legislativo lo que se había ganado en los campos de batalla”.

Cinco días después, el 19 de septiembre, se emitió la convocatoria electoral para la elección de los diputados constituyentes, en la que se estableció que la elección de los legisladores se llevaría a cabo el 22 de octubre de 1916, teniendo como base para realizar el proceso electoral el censo de población de 1910 y la división territorial utilizada en las elecciones de diputados federales de 1913.

De igual manera, quedó estipulado que el 20 de noviembre de 1916 iniciarían las juntas preparatorias del Congreso y el primero de diciembre, en la ciudad de Querétaro, debería quedar instalado el Constituyente; los diputados, al entrar en el ejercicio de sus funciones, protestarían bajo la siguiente fórmula: “¿Protestáis cumplir leal y patrióticamente el cargo de Diputado al Congreso Constituyente que el pueblo os ha conferido, cuidando en todo por el restablecimiento del orden constitucional en la Nación de acuerdo con el Plan de Guadalupe del 26 de marzo de 1913 y sus adiciones expedidas en la H. Veracruz el 12 de diciembre de 1914, – reformadas el día 14 de septiembre del corriente año?”, a lo que deberían de responder: “Sí, protesto”.

El 20 de septiembre de 1916, un día después de que se emitió la convocatoria electoral, fue dada a conocer la Ley Electoral que abría de regir el proceso para la formación del Congreso Constituyente, con lo cual quedó constituido el andamiaje jurídico necesario para poder celebrar la elección de legisladores que habrían de integrar el Congreso Constituyente Mexicano de 1916-1917.

En el caso específico de Coahuila de Zaragoza, la tierra natal del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, de acuerdo con el censo de 1910 la población era de 362, 092 habitantes, sin embargo, con base en los requisitos de los votantes contenidos en la Ley Electoral, sólo 118, 627 habitantes, todos ellos hombres, eran los que podían votar.

De acuerdo con la división territorial de 1913, la entidad quedó dividida en cinco distritos electorales: el 1° distrito tenía la cabecera en Saltillo y comprendía los municipios de Ramos Arizpe y Arteaga, su población electoral era de 28,704 votantes; Parras era la cabecera del 2° distrito que incluía también a San Pedro y General Cepeda, teniendo 19,881 electores; la cabecera del 3° distrito estaba en Torreón, y abarcaba también a Viesca, Matamoros y Sierra Mojada, siendo sus sufragantes 23, 989.

 El 4° distrito tenía su cabecera en Monclova y comprendía los poblados de San Buenaventura, Nadadores, Abasolo, Abasolo Nuevo, Juárez, Progreso, Sabinas, San Juan de Sabinas, Cuatro Ciénegas, Ocampo, Sacramento, Múzquiz y Candela, teniendo 30,635 votantes, y el 5° distrito con cabecera en Piedras Negras, comprendía los municipios de Zaragoza, Allende, Nava, Morelos, Gigedo, Rosales, Guerrero, Hidalgo y Jiménez, siendo sus electores 15,418.

Así, pues, en el estado se elegirían a cinco diputados propietarios y a cinco diputados suplentes. Los interesados en participar en el proceso tendrían que ser propuestos por un partido o club político ante las presidencias municipales de sus distritos respectivos y se tendría que manifestar el cargo por el que se inscribía a tal o cual persona, es decir, no iban por fórmula, sino que se podía postular a una persona para diputado propietario o para diputado suplente de forma individual.

En todos los distritos de Coahuila hubo más de dos candidatos tanto para diputado propietario como para suplente. Después de un mes de campañas en donde se recorrieron los municipios de la entidad buscando convencer al electorado para que votara por uno u otro candidato, se llegó el tan esperado 22 de octubre, día señalado para la elección. La gran mayoría de las casillas se instalaron sin ningún problema; los pocos votantes que acudieron a votar, pues la jornada estuvo marcada por un abstencionismo del 90%, lo hicieron de forma ordenada y tranquila.

Una vez que concluyó el periodo de votación, las juntas escrutadoras iniciaron el conteo de los votos, del cual resultaron electos los siguientes individuos: por el distrito 1° de Saltillo: Manuel Aguirre Berlanga como propietario y José Rodríguez González como suplente; por el 2° distrito de Parras:  Ernesto Meade Fierro como propietario y Toribio de los Santos como suplente; por el 3° distrito de Torreón: José María Rodríguez y Rodríguez como propietario y Eduardo Guerra como suplente; por el 4° distrito de Monclova: Jorge Enrique Von Versen Aguilar como propietario y Silviano Pruneda como suplente y por el 5° distrito  de Piedras Negras: Manuel Cepeda Medrano como propietario y José N. Santos como suplente.

Los cinco diputados coahuilenses se presentaron en la ciudad de Querétaro a finales de noviembre para participar en las juntas preparatorias. Ninguna de las credenciales de los diputados fue impugnada y fueron aprobadas sin mayor problema. El primero de diciembre de 1916 los constituyentes, incluidos los coahuilenses, rindieron la protesta de ley y tomaron posesión de su cargo, iniciando, con ello, la construcción de la Carta Magna que habría de guiar al país en la búsqueda de la legalidad.

Del primero de diciembre de 1916 que dieron inicio los trabajos del constituyente hasta el cinco de febrero de 1917 en que se promulgó la Constitución, el Congreso celebró 66 sesiones en las cuales se discutieron, reformaron o aprobaron los 136 artículos del texto constitucional más los 14 artículos transitorios. Es de resaltar la participación de los diputados coahuilenses pues, según Víctor Niemeyer, eran hombres muy responsables para cumplir con su deber.

En el caso de Manuel Aguirre Berlanga, sólo acudió a las juntas preparatorias pues fue llamado por Carranza para que se hiciera cargo de la Secretaría de Gobernación, por lo que tuvo que entrar en funciones su suplente, José Rodríguez González, quien asistió a 58 sesiones y participó en los debates del artículo 115, que se refiere al municipio libre. Para él, que los municipios fueran libres significaba una gran concesión por parte del Estado, misma que podría servir para que se mejorara la calidad educativa de las entidades municipales; no obstante, consideró que, en cuestiones de enseñanza, los municipios deberían de sujetarse a las leyes de los estados, pues si el municipio también era libre en su hacienda, podría no proveer de los suficientes recursos económicos para continuar con la labor educativa.

Por su parte, Ernesto Meade Fierro asistió a 52 sesiones y no participó en la discusión de ningún artículo, lo cual puede atribuirse a su carácter de secretario de la mesa directiva y a no querer ser juez y parte en los debates. José María Rodríguez se hizo presente en 51 sesiones e hizo una excepcional disertación sobre la salud pública del país; en su intervención puso énfasis en el alcoholismo entre los mexicanos y la degeneración que ha producido en la sociedad el comercio de bebidas alcohólicas. Propuso crear un Departamento de Salubridad General de la República que dependiera directamente del Ejecutivo y que pudiera imponer “reglas del bien vivir a los mexicanos”, pues consideraba que el gobierno debe de intervenir sobre la higiene individual y colectiva de la sociedad mexicana.

Jorge Von Versen asistió a 47 sesiones, fue el legislador con más ausencias de la diputación coahuilense, sin embargo, fue el que más intervino de entre sus compañeros y coterráneos en los debates, incluso se llegó a decir que “tenía el monopolio de la palabra.” En sus múltiples participaciones, defendió el derecho de los obreros para reunirse libremente, sin prejuicio de ninguna autoridad, al considerar que la asociación era la única arma de los obreros en contra de los abusos de las autoridades y de los capitalistas. De igual forma, intervino para decir que no se podía castigar a aquellos que interfirieran o trataran de coartar la libre concurrencia de la producción, pues en ocasiones, ésta era la única vía por la que los obreros pueden exigir mejores condiciones laborales.

Manuel Cepeda Medrano se presentó a 59 sesiones, fue el más cumplido de los coahuilenses. Intervino en la discusión del artículo 115 sobre el municipio libre y la necesidad de establecer un sistema regulador de las finanzas municipales. Dijo que no era posible que los ayuntamientos, por considerarse autónomos, sean árbitros del estado. Agregó que es necesaria una unión entre el municipio y el estado para poder resolver los conflictos hacendarios y que cada parte tuviera lo que le correspondía.

Además de los cinco legisladores anteriores, todos ellos representantes de Coahuila, hubo otros nueve diputados coahuilenses que fueron electos como representantes de otros estados; lo anterior era posible gracias a la fracción IV del artículo 8° de la convocatoria para elegir a los diputados constituyentes que señalaba que serían considerados vecinos del estado a: “Los individuos que hayan tenido la calidad de ciudadanos o vecinos del Estado respectivo en los días del cuartelazo de la Ciudadela, siempre que hayan demostrado después con hechos políticos su adhesión a la causa constitucionalista”

De esa manera, Francisco Ramírez Villarreal, originario de Saltillo, representó al único distrito del estado de Colima; Joaquín Aguirre Berlanga fue electo por el 16° de Chapala, Jalisco; Manuel Amaya por el 1° de Monterey, Nuevo León; Luis T. Navarro Garza por el 11° de Tecamachalco, Puebla; Juan Aguirre Escobar por el 8° de Nieves, Zacatecas; Gabriel R. Cervera por el 5° de Maravatío, Michoacán; Jesús Fuentes Dávila por el 9° de Ixtlahuaca, Estado de México; Rafael Cepeda de la Fuente por el 3° de Santa María del Río, San Luis Potosí y Enrique Colunga Meade por el 10° de Celaya, Guanajuato.

Una vez terminadas las discusiones de los artículos de la Constitución, esta fue promulgada por Venustiano Carranza el cinco de febrero de 1917 y entró en vigor el primero de mayo de ese mismo año.

En el marco del 104 de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, me pareció necesario y pertinente evocar dos años clave en nuestra historia nacional, me refiero a los años de 1916, cuando se realizaron elecciones para elegir a los Diputados Constituyentes y 1917, cuando se construyó y promulgo nuestra Carta Magna; misma que hoy nos rige y que nos ha dado a todos los mexicanos más de un siglo de estabilidad y continuidad Constitucionales.

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