Cunde el desorden en corta mañanera

CIUDAD DE MÉXICO.-La primera “mañanera” sin el Presidente Andrés Manuel López Obrador, transcurrió ayer entre gritos, desorden, acusaciones y pocas preguntas.

Como lo anunció el mandatario luego de dar positivo a Covid-19, la encargada de encabezar la conferencia fue la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Previamente, la funcionaria también presidió la reunión del Gabinete de Seguridad en Palacio Nacional.

A las 7:12 horas, en medio del silencio, Sánchez Cordero hizo su aparición por la parte trasera del templete, no por la puerta lateral que habitualmente usa López Obrador.

“Buenos días a todas, a todos ustedes, señores periodistas”, expresó, sin cubrebocas, mientras se dirigía al atril.

“El señor Presidente ha dispuesto que, en mi calidad de Secretaria de Gobernación, me haga cargo de su representación única y exclusivamente para seguir con este ejercicio de rendición de cuentas, que son las conferencias matutinas”, continuó.

Para entonces ya había entrado por el costado opuesto del templete el Vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez, quien se ausentó dos semanas por Covid. No traía cubrebocas, como tampoco el único invitado a la conferencia, el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield.

En su mensaje inicial, Sánchez Cordero destacó que López Obrador “sigue dirigiendo” el País desde el confinamiento y aseguró que el mandatario se encuentra fuerte.

Como cada lunes, Sheffield, presentó el “¿quién es quién? en los precios de las gasolinas y después se proyectaron los videos de los avances de las obras prioritarias del Gobierno.

Dos preguntas

Sánchez Cordero dio la bienvenida al vocero y confirmó que las reuniones de seguridad se seguirán realizando a las 6:00 horas en Palacio Nacional.

Sin que se hubiera formulado una sola pregunta, planteó terminar la conferencia para “estar al pendiente” de la llamada entre López Obrador y el Presidente ruso Vladimir Putin.

Por consejo del vocero, Sánchez Cordero aceptó sólo dos preguntas.

“No sé si, Jesús, ¿hasta ahí llegamos, o una o dos preguntas?, ¿las preguntas para mañana?, le cuestionó a Ramírez, “una o dos preguntas. Con mucho gusto”, corrigió.

La funcionaria respondió a una primera pregunta sobre el contagio de López Obrador y los protocolos que están siguiendo la familia del mandatario y miembros del gabinete.

Pero después el ejercicio se tornó en desorden y confusión.

En medio de la crisis en el gabinete, una youtuber acusó a un reportero de TV Azteca de publicar información no confirmada de la supuesta “desaparición” de otra youtuber en el Estado de México.

El reportero aludido se levantó molesto y pidió la palabra por “alusiones” a su persona; preguntó de qué medio era la youtuber.

“Aquí no hay diálogo”, intervino Ramírez, “hagan preguntas”, pidió sin que Sánchez Cordero interviniera.

Tras el incidente, le preguntaron a Sánchez Cordero si López Obrador está en su casa de Tlalpan o en Palacio Nacional.

“Está en su domicilio, hasta donde yo tengo conocimiento, está en su domicilio particular”, respondió Sánchez Cordero con cierta duda.

Ramírez atajó: “Está en Palacio Nacional”.

A gritos, otro youtuber pidió la palabra con el argumento de que el viernes lo pusieron en “lista de espera”.

Primero afirmó que millones de mexicanos se suman a oraciones y buena vibra para que el Presidente no se “quebre” (sic).

Después cuestionó si Grupo REFORMA será investigado por las revelaciones que hizo la semana pasada del Caso Iguala.

Sánchez Cordero confirmó que la denuncia que interpuso el Gobierno es para investigar la “filtración” del expediente, no al diario.

“La libertad de expresión en este País es libérrima”, sentenció.

A las 8:00 horas, luego de 48 minutos, Sánchez Cordero dio por concluida la peculiar conferencia, que regularmente dura 2 horas.

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