Hay de papa y de carne

Siguiendo los pasos de su abuelo David Quintana, se dedica a la venta de “tacos de olla”, negocio que ha permitido sacar adelante a su familia.

Por Fabiola Sánchez

“Hay de papa y de carne”, es el grito que se escucha en la esquina de la calle Juárez con Allende justo frente a la Plaza Principal de Castaños, donde David coloca su triciclo cargado con la olla de tacos, los cuales son despachados con una bolsa de salsa y su verdura.

Tras seguir los pasos de su abuelo, este joven emprendió su propio negocio y hoy ya tiene cinco años con su triciclo operando en la Zona Centro de Castaños.

Una olla de tacos para él es una olla llena de ilusión y esperanza. David Quintana contó a LA PRENSA cómo es vivir cada día como taquero, ya que este negocio es una descendencia desde su abuelo, quien hace más de 22 años se dedicó a la venta de tacos de olla. 

El joven es padre de tres pequeños de 5, 7 y 8 años de edad, habitante de la Colonia Colinas de Independencia, y quien con ayuda de su esposa de nombre Fátima Flores Carreón, desde muy temprana hora hacen los preparativos para salir a vender.

Expresó que decidió seguir y dedicarse a este oficio, ya que su abuelo fue uno de los pioneros de la venta de tacos en Castaños.

Recuerda que desde pequeño salía a acompañarlo y le gustaba ver cómo mucha gente, e incluso foráneos, llegaban con mucho anhelo a comprar y consumir los “taquitos de olla”.

Detalló que la preparación de esta comida, más que una sazón en particular, debe de ser preparados con amor, y una vez que son puestos en la olla para su cocción, al ser paseados en un triciclo por varios sitios de la Ciudad le dan un sabor especial.

Argumentó que al salir de su casa se pone en las manos de Dios para lograr regresar a su hogar con la olla vacía y el bolsillo lleno.

Mencionó que apenas tiene cinco años con su propio negocio y logró conseguir uno de sus sueños, pues hoy cuenta con una casa propia la cual está pagando con las ganancias que deja su oficio.

Señaló que cinco integrantes más de su familia también emprenden en este negocio y se coordinan de una manera en particular para colocarse en diferentes puntos de la localidad, y así que cada uno logre su objetivo de venta.

Dijo que, aunque en ocasiones el negocio parezca no avanzar, lo principal es no darse por vencido, no obstante, recibe motivación de su familia y ver los rostros de sus hijos lo ayuda a mantenerse firme, pues sabe que si un día es gris (menos ventas), el siguiente se esfuerza por mejorarlo.

“A veces llega gente foránea y me compra muchas docenas de tacos y al pagarme dejan buenas propinas, y reconocen que en Coahuila se tiene la mejor venta de tacos de olla”, así lo dijo David Quintana.

“Tenemos incluso un precio súper accesible que cualquier persona puede tener a su alcance”, y quien detalló que el precio por una docena de tacos es de 36 pesos, pues conocen a la perfección la crisis económica en la localidad.

Este joven vendedor sirve los tacos con una gran dedicación, después de cada orden vienen otras más, además el trato que da al cliente es muy especial, cumpliendo con todas las medidas de salud que hoy se tienen que seguir ante la contingencia del Covid-19.

Comparte la noticia en:

laprensamonclova_46f5ls

Leer Anterior

“De esta olla he sacado adelante a mi familia”

Leer Siguiente

Es más que un platillo tradicional