Así se han hecho siempre

Por Fernando de las Fuentes

Salga de ahí

Mucha gente cree que piensa cuando solo está reorganizando sus prejuicios

William James

Pasamos la mayor parte de nuestras vidas haciendo las cosas de la misma manera, porque así se han hecho siempre, así lo aprendimos. Pero un día nos damos cuenta de que eso ya no nos funciona. Queremos algo más y no sabemos qué.

Nos sentimos insatisfechos y atrapados en el problema, dándole vueltas con los mismos pensamientos o sus variantes, que no rebasan los límites de nuestra anquilosada visión sobre el asunto. Es decir, el patrón mental predominante, de todos, sin excepción, es el de “hacer lo mismo una y otra vez, esperando diferentes resultados”, frase atribuida a Albert Einstein, para describir lo que en su concepto era locura.

El cerebro siempre hace las mismas conexiones neuronales para resolver cualquier tipo de problema, de manera que, si no lo obligamos a establecer otras, siempre estaremos dándonos de topes contra la misma pared, la de nuestros prejuicios, creencias absurdas o cuando menos limitantes y enfoques distorsionados por las emociones. Es decir, nos quedaremos atrapados en nuestra frustración y, por tanto, infelicidad.

Pensar no solo distinto, sino de formas siempre novedosas, es el único camino al verdadero éxito, al triunfo, a la libertad real, seguridad y felicidad en nuestros propios términos, y no respecto de las expectativas ajenas, que son, por otra parte, siempre incumplibles, pues nadie quiere en realidad ser superado cuando su ego está poniendo estándares a otros. Cuando estamos a punto de alcanzarlos, nos los suben, o nos los cambian, porque exigir lo imposible o lo injusto es la forma que tienen muchos para autoreafirmarse.

El verdadero sentido de la vida es encontrar nuestro propio camino, satisfactorio y con propósito, lo cual requiere que salgamos de esa prisión mental. A eso puede llamársele pensamiento lateral, término acuñado por el inglés Edward de Bono en 1967, para denominar su técnica de resolución de problemas de una manera indirecta y con un enfoque creativo; o pensar fuera de la caja, expresión que comenzó a ser usada por consultores de administración estadounidenses a finales de la década de los 70 y principios de los 80 del siglo pasado, y que sirve igualmente para referirse a una forma novedosa y creativa de pensar, que rompe los esquemas y los convencionalismos.

En ambos casos, las técnicas para establecer nuevas conexiones neuronales, y darle así a los pensamientos novedosas rutas para transitar, son las mismas, con sus peculiaridades.

Lo primero es entender que cualquier cosa que debamos resolver NO es un problema, porque la palabra tiene una carga emocional negativa, que inmediatamente nos produce angustia y nos paraliza. Es más fácil entenderlo como una oportunidad, un llamado al cambio, un reto para fortalecernos, o cualquier otro enfoque que le dé una perspectiva benévola para nosotros.

Tras ello, lo más importante, como en cualquier aventura intelectual que emprendemos, es hacer preguntas, muchas preguntas, por absurdas que parezcan. Generales primero, para que surjan por sí mismas las específicas.

Las respuestas a estas preguntas nos irán dando diversos escenarios, distintas formas de ver la cuestión, y nos abrirán no pocas posibilidades de acción o, en su caso, inacción. Esta actividad de abrir la mente a otras formas, antes ignoradas o hasta rechazadas, de enfocar un “problema”, es una parte muy importante de la creatividad.

Las preguntas son solo una de las técnicas para llevar a nuestras neuronas a reconexiones que nos mostrarán no solo las infinitas posibilidades que tenemos de ser felices y vivir una vida plena, sino cuán responsables somos de lo que nos sucede, incluso cuando se lo atribuimos a los demás.

Todos tenemos que salir de la caja algún día en la vida, pero como no entendemos realmente para que sirve, como no sea “resolver un problema”, volvemos a su comodidad. Pero si queremos una vida satisfactoria y plena, es necesario hacer lo que aconseja Deepak Chopra: deshacernos de la caja.

delasfuentesopina@gmail.com

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