‘Fracasa humanidad en embestida de Covid’

Hemos perdido la batalla contra el coronavirus, asegura el doctor Arnoldo Kraus, miembro del Colegio de Bioética y del Seminario de Cultura Mexicana.

En febrero de este año, el también escritor comenzó a hacer anotaciones cada día sobre el Covid-19 que ya había cobrado fuerza en Europa, mientras México registraba sus primeros casos. A partir de reflexiones médicas, políticas, filosóficas, sociales y económicas, que se prolongaron hasta junio, Kraus dio forma a Bitácora de mi Pandemia (Debate).

¿Qué agregaría al libro en este noviembre de 2020?

Hemos perdido la batalla contra el coronavirus. Es fácil decir por qué: hay más casos acumulados de muertes, muchos más millones de contagios, y la inmensa mayoría de los países del mundo, en 198 de los 213 registrados en la ONU, tienen casos de Covid. Vemos un resurgimiento de algo que nunca se fue.

Vamos perdiendo la batalla, tenemos una cantidad de elementos tecnocientíficos, médicos, que no han sido suficientes para afrontarla bien. Muertes que no deberían haber sucedido por falta de equipamiento, de medicamento y, por supuesto, por la falta de una vacuna, con esto no menosprecio la labor de los grandes médicos y científicos por no haber conseguido medicamentos eficaces y la vacuna.

“La enseñanza fundamental es el fracaso de la humanidad ante la embestida del virus. Aprender de los fracasos es una de las mejores escuelas, pero nuestra especie, nuestros dirigentes y nosotros mismos, somos muchas veces contumaces y no aprendemos”Arnoldo KrausMédico y escritor

“Vamos perdiendo la batalla, tenemos una cantidad de elementos tecnocientíficos, médicos, que no han sido suficientes para afrontarla bien. Muertes que no deberían haber sucedido”Arnoldo KrausMédico y escritorTambién podría hablar de cómo han mal manejado la epidemia la inmensa mayoría de los políticos y lo que ha desnudado más esta pandemia: las condiciones económicas de los países para enfrentar bien estas situaciones por no contar con los elementos necesarios debido a la pobreza. Como en México que somos víctimas también de la pandemia de la pobreza y que no puede arropar y ofrecer un tratamiento digno a quien lo requiera.

¿Qué enseñanzas nos deja esta pandemia?

La enseñanza fundamental es el fracaso de la humanidad ante la embestida del virus. Aprender de los fracasos es una de las mejores escuelas, pero nuestra especie, nuestros dirigentes y nosotros mismos, somos muchas veces contumaces y no aprendemos de los errores.

Yo quisiera pensar que con esta pandemia –lo pensé más al principio cuando tenía más esperanza– hubiera más solidaridad y que lográramos controlar el virus. Conforme ha pasado el tiempo, hemos visto que eso no sucede. La enseñanza de la pandemia es que el ser humano cae y vuelve a caer.

El virus ya está dentro de nosotros. Virus que vivían en murciélagos o pangolines hasta donde sabemos. Yo acuso a la humanidad de destrozar a la naturaleza, nuestra casa, que siempre tiene por supuesto un equilibrio muy adecuado. Si se rompe ese equilibrio suceden catástrofes de todo tipo cuando algunas especies salen de sus sitios -creo yo, es una idea mía, no comprobada aún-, por la agresión, la devastación que hemos hecho de la naturaleza.

Desde ese punto de vista, somos contumaces, somos torpes, no aprendemos de lo que se viene denunciando desde hace tiempo: que estamos acabando con la Tierra. La naturaleza nos está cobrando la factura, con las pandemias, maremotos, tsunamis, con los incendios en Australia, California, etcétera. Podría no acabar con la triste lista de daños a nuestra casa, donde incluyo a las pandemias.

¿Considera que estamos condenados a que se repitan en el futuro próximo este tipo de pandemias?

Sí, porque no nos adelantamos, porque podríamos contar con los elementos preventivos y adelantarnos a la aparición de nuevas pandemias y viendo cómo se van devastando los entornos de la naturaleza, si continúa esta actitud egoísta, se podría avizorar la aparición de nuevas epidemias. Por eso pienso que no aprendemos.

Y no proveemos con los elementos suficientes a los hospitales, inclusive en los países ricos como Italia, España, Francia, que no contaban con el material suficiente, con unidades de terapia intensiva, suficientes médicos, suficientes respiradores para atender a la población. Desde ese punto de vista, creo que no aprendemos. Es mejor invertir en salud, en medicina preventiva, pero también en mantener un buen grado de equipamiento y de unidades en lugar de invertir en cohetes espaciales, guerras, bombas nucleares, etcétera.

¿Ha dejado algo bueno a nivel individual y social esta pandemia?

El confinamiento lo pueden tener las personas que tienen los recursos para vivir un mes, dos meses, un año, sin salir de casa, generando menos dinero, pero manteniendo un nivel de vida bueno desde el punto de vista económico, social, relacional. Quienes no tienen la posibilidad de confinarse, que no tienen para mantenerse el día siguiente, tienen que sobrevivir trabajando y es muy difícil para ellos el confinamiento. La enfermedad también divide a ricos y pobres. Si todos pudiéramos confinarnos habría muchos efectos positivos: nos convertiríamos en seres solidarios, resilientes.

Aunque Kraus menciona la contaminación que disminuyó sobre todo en los primeros meses de la contingencia y las muestras de agradecimiento al personal médico desde los balcones en países como España e Italia como dos caras positivas de esta contingencia, advierte que es difícil sacar algo bueno de la epidemia.

En México hemos llegado a las 100 mil muertes por el Covid, ¿era inevitable una cifra así?

Lo primero que hay que decir es si esa cifra la creemos o no. El Gobierno nos dice que son 100 mil. Los expertos en modelos epidemiológicos, matemáticos que no tienen nada en contra del Gobierno, nada en contra de la 4T, del Presidente ni de López-Gatell, dicen que esas cifras no son veraces, que hay que multiplicarlas por dos o por tres. Yo me inclino por esta gente neutra, que investiga los números desde un punto de vista epidemiológico, matemático, porque esa es su labor y que nos dicen que no es veraz lo que dicen en México sobre el número de muertos. Deben ser 200 mil o más, según estos expertos.

¿Si era evitable?, no no era evitable, porque hemos visto las cifras en otros países, también muy elevadas. Sí podía haber sido menor, inevitable no.

Si contábamos con información de lo que ocurría, por ejemplo en Italia o Francia, y no como se decía desde el Gobierno: que aquí la epidemia no iba a ser lo mismo, también se dijo que aquí ya teníamos domada la pandemia, esa palabra es cinismo, y las contradicciones de López-Gatell muestran cual mal se ha abordado la pandemia por parte del Gobierno actual, de la falta de equipamiento, teniendo un poco de tiempo para adelantarnos para equipar a las unidades de terapia intensiva, con médicos suficientes y equipo para protegerse, porque hemos visto las protestas de médicos que no tenían el equipo suficiente: batas, lentes para cuidarse de la pandemia. Desde ese punto de vista sí han fallado. Y son tantas confusiones que han provocado las conferencias de López-Gatell que hay gente que tiene mucho encono contra el Gobierno por el manejo inadecuado de la pandemia, y si soy honesto, lo mismo sucede en Estados Unidos, en Suecia –donde ha sido cuestionado su modelo de atención–, Inglaterra también, Brasil ni se diga, donde se manejan cifras al antojo de la Presidencia. Digamos que hay un mal mundial, son pocos los países que la han tratado en general con sapiencia, con dignidad.

¿Los Estados han fallado en ofrecer atención de salud a los ciudadanos?

Debería ser una gran prioridad de los Estados ofrecer salud a sus ciudadanos. No debe considerarse un buen Estado aquel que no provee salud y otros servicios como nutrición, agua potable…

No responsabilizo al Gobierno actual del número total de pobres en México, entre 50 a 60 millones. Hay que sumar a todos los gobiernos, y parece que cada Gobierno no se hace responsable. México es un país de sexenios, donde el Gobierno que entra siente que no tiene ninguna responsabilidad, pero lo que sí sufren, padecen y mueren a destiempo son los gobernados. Sí hay que decir que han incumplido los gobiernos.

Conózcalo

Arnoldo Kraus
(Ciudad de México, 1951)
Médico, académico, investigador y escritor
Médico por la UNAM
Posgrado en Medicina Interna e Inmunología y Reumatología por el Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán
Miembro del Colegio de Bioética y del Seminario de Cultura Mexicana
Autor de casi una decena de libros.

El libro

Bitácora de mi pandemia
Disponible en formato digital

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