Retrovisor

Por Ivonne Melgar

Morena alista su artillería electoral

Mario Delgado es el hombre elegido para articular la estrategia electoral de 2021 de Morena que, sin miramientos, buscará hacerse de las 15 gubernaturas que estarán en juego en las siguientes elecciones

Con el visto bueno de Palacio Nacional, Mario Delgado Carrillo comenzó este miércoles a tomar las riendas de Morena, después de una despedida de elogios y buenos deseos que sus compañeros de bancada y de la oposición le dieron en la Cámara de Diputados.

Fue un reconocimiento que dejó en claro que el legislador con licencia será para los políticos del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano (MC) un interlocutor indispensable, en tanto figura clave del partido en el poder, donde hasta ahora a nadie le interesaba dialogar con los llamados adversarios.

Fue también un momento muy revelador de cómo, en los hechos, la resistencia de los puros de Morena se hizo humo. Porque públicamente nadie secundó al diputado Porfirio Muñoz Ledo, candidato perdedor en el relevo, en sus afanes de impugnar al ganador.

Por el contrario, la senadora Citlalli Hernández, secretaria general electa en el mismo proceso en el que Mario Delgado resultó presidente del partido, ya tomó con él un acuerdo: ella se encargará de la relación con el radical Consejo Nacional que lidera Bertha Luján, quien se niega a tratar con el nuevo dirigente.

Lo cierto es que en Morena entendieron que el relevo tenía la bendición presidencial y por eso se cuadran en torno al hombre elegido para articular la estrategia electoral de 2021 que, sin miramientos, buscará hacerse de las 15 gubernaturas que estarán en juego.

Porque esa renovación partidista marca el inicio de una contienda que, como ya lo anunció Mario Delgado a los integrantes del CEN, postulará a los mejor calificados.

De manera que el presidente morenista integrará un equipo de encuestas, con la participación de las consultorías de mayor reconocimiento, para ir definiendo los perfiles con posibilidades de triunfo.

Como lo hizo antes López Obrador en la dirigencia partidista, Delgado recurriría a la selección, igual con mediciones de popularidad y liderazgo, de los coordinadores estatales de defensa de la Cuarta Transformación —algo así podrían denominarse—, quienes, de manera natural, se convertirían en prospectos a la gubernatura.

Pero después, como todos los aspirantes a una candidatura morenista, tendrían que someterse a la prueba de la encuesta y al compromiso de respetar el resultado. Eso será prioritario en la estrategia: nada de pleitos en el Tribunal Electoral.

Así que, con excepción de Alfonso Durazo en Sonora, ningún morenista tiene garantizada la candidatura. Tampoco el triunfo. Ahí, por ejemplo, la oposición buscará darle batalla al exsecretario de Seguridad con Ernesto Gándara, quien renunció al PRI para integrar un bloque.

Además, ahora que el INE determinó que al menos siete de las 15 postulaciones de los partidos deberán ser para mujeres, Mario Delgado tendrá que abrir más el juego de la decantación de perfiles, un filtro en el que pesa mucho el consejo y el buen olfato de López Obrador, que en Nuevo León, por ejemplo, quiere ir por la gubernatura con la expriista Clara Luz Flores Carrales, alcaldesa de Escobedo.

Ante ese posible nuevo fichaje para Morena, cuentan que fue el propio Presidente quien pidió a la diputada Tatiana Clouthier posponer sus aspiraciones regias para cuando traiga más arrastre local, ofreciéndole sumarla pronto a las responsabilidades federales.

De manera que en Nuevo León la pelea se pondrá ruda para una oposición pulverizada entre los senadores Víctor Fuentes (PAN) y Samuel García (MC), el diputado local Luis Donaldo Colosio Riojas (MC), Adrián de la Garza (PRI), presidente municipal de Monterrey, y el independiente Miguel Treviño, alcalde de San Pedro Garza. Por lo pronto, y en atención al calendario electoral, Morena deberá definir el próximo martes si irá en coalición con PT y PVEM en Guerrero y San Luis Potosí.

En el caso guerrerense, donde puntea el senador Félix Salgado, a Mario Delgado le espera una buena operación cicatriz para convencer de que se baje de la contienda al excoordinador estatal de programas federales, Pablo Amílcar Sandoval, hermano de la secretaria de la Función Pública, Eréndira Sandoval.

Mientras, en SLP la encuesta medirá al senador morenista Primo Dothé y al diputado del PVEM, Ricardo Gallardo.

Tampoco la tendrá fácil en Michoacán el senador Cristóbal Arias, sobre quien pesan acusaciones de maltrato conyugal que, si bien ya fueron retiradas, le pasarán factura entre las feministas de Morena con el escaneo de la #3de3VsViolencia. De ser así, no hay que descartar a su compañero de bancada, el expanista Germán Martínez Cázares.

Es en esas espinosas situaciones donde la dirigencia de Delgado recurrirá a las encuestas que, junto con el visto bueno y el pragmatismo de Palacio, marcarán el rumbo de unas elecciones que el presidente López Obrador no está dispuesto a perder.

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