Opinión

Por Carlos Ornelas

Entre el presupuesto y la muralla

• Los legisladores de Morena y aliados eliminaron los fideicomisos para que el Presidente use los recursos como él —y solo él— decida.

Estar entre la espada y la pared es una frase popular que implica dilemas irresolubles a la persona que está en posición de hacer una cosa bien. Pero todo se plantea de tal modo que, al tener que optar por una solución, va a quedar mal parada con alguien.

Espero que no, pero es la impresión que tengo sobre la acción de la Secretaría de Educación Pública, del secretario Esteban Moctezuma en persona, respecto al presupuesto para el programa de Escuelas de Tiempo Completo (ETC) y las Normales públicas. Él quiere aumentar los fondos para esos dos rubros, pero enfrenta una muralla que al parecer ya desgastó, pero que no ha franqueado todavía.

El Boletín de la SEP 272 (14/10), informa que en su comparecencia ante el Senado el secretario “alzó la voz respecto a las Escuelas de Tiempo Completo, pero más importante que eso, fue que este llamado se escuchó para tener resultados positivos sobre este programa”. También informa que su oficina realizó gestiones para que el próximo año haya fondos suficientes para las Escuelas Normales, porque “si no tenemos una robusta formación Normal, no tendremos una robusta educación pública”.

Los trámites, parece obvio, fueron ante la Secretaría de Hacienda que, al parecer ya aceptó que, sin que crezca el techo presupuestal, se reasignen recursos del programa La Escuela es Nuestra al de ETC. Pero no dice de dónde para las Normales.

Desde que se anunció el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2021, y se notó que desaparecía el fondo para las ETC, hubo protesta social. De todos lados le lanzaron críticas al gobierno, lo acusaron de que apoyar primero a los pobres parecía demagogia y que dejaría en el desamparo a más de tres millones de niños de zonas deprimidas. Más del 70% de esas escuelas se encuentran en regiones indígenas.

El presidente López Obrador no acusó recibo de las censuras sobre el desfondo a las ETC y las Normales. Pero sí en la SEP y en grupos del Congreso. Ese recorte es en verdad una medida impopular, golpea a sectores afines a la Cuarta Transformación y, tras las elecciones en Coahuila e Hidalgo, el grupo gobernante comenzó a aflojar.

Incluso, tras el voto para desaparecer los 109 fideicomisos, la Mesa Directiva del Senado turnó a Cámara de Diputados once puntos de acuerdo en los que solicitan que, en el Presupuesto de Egresos para la Federación 2021, “destine recursos a ciencia, tecnología, seguridad y comedores comunitarios… escuelas de tiempo completo…”. Las Normales no pintaron.

Esa solicitud a la Cámara de Diputados es una ilusión o un engaño. Los legisladores de Morena y aliados eliminaron los fideicomisos para que el Presidente use los recursos como él —y solo él— decida.

Pronto vendrá el voto definitivo. Falta saber si habrá un manotazo en la mañanera para exigir que se apruebe el presupuesto (la espada) como lo mandó el Poder Ejecutivo (la muralla). Sí es así, la SEP y el secretario Moctezuma quedarían mal parados. Otro golpe a la educación pública.

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