Nudo gordiano

Por Yuriria Sierra

Matrimonio para todos

Otorgar derechos a un sector poblacional no le resta ninguno a quienes no son directamente beneficiarios

Baja California puede hacer historia. Es cosa de días para que se discuta, por tercera vez, el matrimonio igualitario, que sea un derecho más, escrito en las leyes y no uno al que se tiene que llegar vía la Suprema Corte. En la última ocasión se quedaron a un voto de que ésto fuera una realidad.
Intenciones hay, claramente, pero aún hay trabajo que hacer para sumar apoyos en el legislativo estatal. Éste tiene que ser un asunto impostergable. Cada entidad debe aportar en la construcción de un país más justo y representativo.
Sólo trece estados del país reconocen las uniones entre personas de la comunidad LGBT. Otros seis, Baja California uno de ellos, lo aceptan sólo por orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Un proceso para la obtención de un amparo no puede ser el camino de nadie para formar una familia ante el Estado. Es absurdo que este asunto esté costando tanto, cuando sólo se trata de que la ley reconozca un matrimonio como la unión de dos personas, sin importar el género de cada una. No es un tema moral, es un asunto de reconocimiento de la diversidad que existe, que ha existido y que existirá siempre en todas las sociedades, por más cerrados que estén sus conceptos sobre la familia y la sexualidad.
Juan Manuel Molina, Miriam Cano, Montserrat Caballero, Julia Andrea González, María Luisa Villalobos, Eva Rodríguez, Ramón Vázquez Valadez y Rosina del Villar, de la bancada de Morena; Elí Topete Robles, de Movimiento Ciudadano; Julio César Vázquez Castillo, del Partido del Trabajo; Fausto Gallardo, del Partido Verde, y María Trinidad Vaca, legisladora independiente, han decidido poner la iniciativa de nuevo en la agenda del Congreso de Baja California.
Y no están solos, junto a ellos una vasta lista de figuras, activistas y artistas reconocidos se ha adherido a este movimiento cuya única intención es la de sumar a los derechos de todos. Jesús Navarro, Julieta Venegas, Carla Morrison y José María Yazpik, son sólo algunos de los personajes que se unen al llamado a los representantes legislativos. Incluso es un mensaje para el gobernador, Jaime Bonilla, si es que desea que su gestión abone algo más que escándalos. Esta es una oportunidad para dejar un legado que ésta y futuras generaciones agradecerán.
Otorgar derechos a un sector poblacional no le resta ninguno a quienes no son directamente beneficiarios. Y decimos directamente porque en realidad la inclusión es un concepto que nos engloba a todos. Saber que el de junto tiene garantizados sus derechos, nos hace saber que los nuestros también están asegurados, de eso hablamos con matrimonio para todos.
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Y Baja California no es en el único estado donde sus legisladores están dispuestos a pagar costos y correr riesgos. En Guanajuato también llegó una iniciativa de matrimonio igualitario al Congreso local. La presentó la coordinadora de la bancada morenista, Magdalena Rosales, recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló como inconstitucional cualquier ley que limite el concepto de matrimonio como la unión sólo entre un hombre y una mujer. La resolución está, solo es cosa de que los legisladores de cada estado se pongan las pilas para entonces sí llamarse representantes de los ciudadanos. Es cosa de que quieran. Qué bueno por Baja California. Qué bueno por Guanajuato. Ojalá que ingresen a esa lista de entidades que trabajan por reconocer a todos sus habitantes.

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