Pandemia revive magia de la correspondencia

Durante la pandemia se apilaron sentimientos y lejanía; el aislamiento hizo que pese a las redes sociales y la internet, volviera la añoranza por las cartas.

Tan solo en la oficina central delServicio Postal Mexicanode recibir 50 cartas al día, se pasó a 130, desempolvando también los casi extintos apartados postales.

La nostalgia volvió al Servicio Postal de Saltillo. Entre las envolturas de cobranza y mensajería, los carteros sostienen en sus manos sobres con estampillas y sellos, como hace tiempo no lo hacían. 

Esta cifra también desempolvó al menos 50 de los 150 apartados de correo, pequeños cajones de metal que conservan la mensajería de quienes alquilan el espacio en el Servicio Postal para acudir por ellas después.

Cada día se reciben al menos 130 cartas en las oficinas del Correo de México ubicadas sobre la calle Victoria, más del doble de las que se recibían en años anteriores, cuando apenas alrededor de 50 cartas eran enviadas a diferentes partes de la ciudad o estados aledaños.

SOBRES CON SENTIMIENTOS

Más que solo sobres o escritos, los carteros llevan sentimientos en las misivas de papel que inmortalizan el cariño. Los sobres de color café y letras cursivas los remontan al inicio de su oficio como carteros.

Ahora, casi como una reliquia, las cartas con remitente o destino en Saltillo, son consideradas como un tesoro valioso y una misión especial, tanto que, quien la entrega, se detiene frente al domicilio y toca a la puerta para entregarla.
Cada vez más tesoros de éstos llegan a las oficinas del Correo de México reviviendo el Servicio Postal durante la pandemia.

SON ADULTOS MAYORES

César Sustaita Aguilar, jefe de carteros de la oficina postal, señaló que la mayoría de las personas que acuden a dejar una carta para ser enviada son adultos mayores, para quienes les es más difícil mandar un mensaje por correo electrónico o redes sociales.

“Hay personas que aunque sí tengan acceso a internet o mensajería digital, prefieren enviar una carta escrita con su puño y letra, pues aseguran que de otro modo el mensaje se vuele efímero”, comentó Sustaita.

Quien lo recibe conserva algo palpable, inmortal, un recuerdo para toda la vida, considera Antonio Ramírez, un cartero con más de 18 años de experiencia recorriendo los domicilios de Saltillo para llevar cartas de amor, amistad, tragedia o despedida con su silbato en mano con el que anuncia la llegada del correo en la cuadra.

Quizá con la distancia que impone la pandemia, las personas buscan una forma de tener ese acercamiento y calorcito humano a través de las cartas, como antes lo hacían, comentó el cartero, porque es algo palpable, una memoria que guardan para siempre.

“Cuando entrego una carta el rostro de las personas reflejan una felicidad inesperada, asombro, cariño y hasta ganas de llorar de tener algo que estuvo en las manos de sus familiares o amigos y ahora les pertenece”, agregó, asegurando que desde hace años no se veía un número importante de cartas por repartir como hasta ahora.

“En una ocasión una señora de la colonia San Agustín salió a darme un abrazo porque el sonido del silbato le recordó su juventud, cuando salía corriendo a recibir el correo esperando leer una carta de su enamorado”, recordó Antonio sobre la moto que ahora lo traslada en su recorrido por la ciudad. (Con información de Vanguardia)

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