Plática Dominical

Olga Isela Amaya Cruz

Candidata a diputada marcada… y fuerte, por el Covid-19

Una intensa, emotiva y cálida conversación con quien busca llegar al Congreso por un partido de cuestionada reputación, por lo que la aspirante debe demostrar que una cosa es la UDC que la postula y otra muy distinta la candidata.

Es una ventaja que no tenga trayectoria política, porque así no hay cuestionamientos, en la PLÁTICA DOMINICAL con quien le entiende a la sensibilidad, hablan de escenas y retos de vida y también objetivos a cumplir en esta contienda.

Rocío de Jesús y Olga Isela mantuvieron diálogo directo y esto es el resultado de la entrevista.

Sin duda, unas de las historias más tristes y emblemáticas de la pandemia por Covid-19 en la región, será la de la familia Amaya Cruz.

Olga Isela Amaya Cruz, Subjefa de Enfermeras, en la Clínica 7 del IMSS.  inicio como auxiliar de enfermera y con su desempeño y estudios logró un mejor puesto.

Su vida siempre ha sido seguir adelante y buscar más. Inició como enfermera general, luego enfermera técnica, después hizo la licenciatura, tiene cuatro especialdiadades: Enfermera quirúrgica, intensivista, de salud pública y administradora. Posteriormente hizo la maestría y actualmente hace un doctorado.

Olga, antes que nada, agradezco infinitamente el tiempo y espacio que me concede, aun cundo está atravesando uno de los momentos más tristes y difíciles de su vida, pero precisamente quiero que me cuente de su familia, ¿cómo está conformada?

“Bueno mis padres son Jaime Amaya Salinas y mi padre Olga Cruz Ramos, mi padre, de oficio carpintero y después entró a AHMSA, ellos se casaron y tuvieron 6 hijos, yo Olga Isela soy la primera, el segundo, Raúl Alfonso, luego Perla Ileana, Rosa Cecilia, Elisa María y la menor María Celina.

¿Qué recuerdos tiene de su infancia?

Nuestra infancia fue tan maravillosa, que yo hubiera querido que mis hijos vivieran todo eso, porque los bautizos por ejemplo o los cumpleaños, parecía que todo Castaños estaba allí, mi abuela tenía 11 hijos, entonces entre los tíos y los primos, eran fiestas tremendas, mis hermanos y yo tuvimos una infancia maravillosa, llena de valores, llena de respecto a la familia, a los mayores les hablábamos siempre  de usted siempre, no de tu; y en la adultez mis hermanos y yo hablábamos de que eso queríamos inculcarles a nuestros hijos. Ahora hacemos todavía todas las tradiciones que teníamos de niños, por ejemplo en diciembre, hacemos lo del niño Dios, todas las celebraciones procuramos seguirlas haciendo para que no se pierdan.

¿Y de las actividades que hacían juntos, por ejemplo de los juegos, cuáles les gustaban más?

¡El bebeleche o el avión! era un reto de  todos los primos y el que iba perdiendo era una risa tremenda, eran los juegos de antes que ahora no se ven, como las rondas también con todas mis primas,  era mucho jugar, brincar, nada que ver ahora con lo electrónico, antes era divertidísimo todo.

Bien, y al crecer, la mayoría de ustedes se dedican al sector salud. Específicamente, ¿en qué área se desempeñaban?

Sí, yo estudié enfermería y mi esposo es médico, el influyó en la carrera de mis hermanos, Raúl era médico urgenciólogo, él trabajaba en la clínica 11 de Piedras Negras, Elisa también médico, laboraba en la clínica 9 de Frontera, mi hermana Rosa Cecilia, era enfermera pero aunque no ejercía, sí laboraba en el sector salud y Celina trabaja en el área administrativa del IMSS.

Ahora con la pandemia, la familia Amaya Cruz está atravesando por uno de los momentos más difíciles en su vida. Cómo les ha cambiado la vida todo esto, ¿tenían miedo antes de que el virus llegara?

La llegada de este virus nos ha cambiado totalmente la vida, fue en marzo que inició todo esto, nosotros ya empezábamos a aislarnos por nuestro propio trabajo pero de hecho teníamos comunicación con mi hermano que estaba en Piedras y con papi que estaba en Saltillo,  sabíamos que iba venir pero no sabíamos la magnitud y mi hermana Elisa me decía “se va controlar porque la tecnología ha avanzado mucho ya en el 2009 vivimos la pandemia de la influenza y salió la vacuna, mi hermana confiaba mucho en eso y yo también confiaba mucho.

Y en eso estábamos trabajando en el hospital, haciendo la planeación por si se presentaba tal  situación, cuando empezó el personal de salud a contagiarse.

Mi hermana Elisa trabajó el día anterior a su fallecimiento, pero antes de ella, mi hermana Celina que pertenece al cuerpo de gobierno, estuvo enferma y fue cuando nos dimos cuenta que el virus ya estaba ahí aunque no se diagnosticaba aun.

Ahorita vengo de casa, estábamos mis 3 hermanas ahí y nuestros hijos y es literal, se quedan las sillas vacías en el comedor… mi hermana Elisa… nosotros éramos un muégano, siempre estábamos juntas las mujeres porque somos las que vivíamos en Monclova, mi hermano  Raúl a veces pensamos que sigue en Piedras y de papi pensamos que está en Saltillo. Pero veo las caras de mis sobrinos y de mis hermanas y se ve que tenemos un dolor y un pesar muy grande, muy muy grande y entre nosotros tratamos de darnos fuerza.

Elisa era médico rolador  o como cubre vacaciones, así que todo el mes anterior (marzo) estuvo en urgencias, pero como no sabíamos si ya estaba o no, no sé si se diagnosticaba de otras forma, no conocíamos el virus, fue cuando surgió el brote entre el personal, de hecho  ella fue la segunda médico que falleció, primero fue Gualberto que en gloria esté, un hermoso ser humano, de hecho mi hermana le lloró mucho porque dijo que cómo un hombre tan maravilloso y una persona en toda la extensión de la palabra iba a morir solo sin que nadie lo acompañara en su funeral y así pasó también con ella… no nos permitieron nada.

La vida de mi sobrina cambió por completo, Elisa la dejó de 9 años y se tuvo que ir con su papá, eso para nosotros de alguna manera también es una pérdida.

Luego Raúl que siempre estaba en comunicación con nosotras, siempre que nos llamaba nos decía, ¿cómo están gordas, cómo andan? Él trabajaba en clínica 11 y en el hospital Echeverría,  era un hombre muy trabajador, no es porque sea mi hermano, pero trabajaba mañana y tarde y si en la noche le hablaban de un traslado, él lo hacía, por eso, las que aún estamos, tenemos mucho compromiso. En su funeral solo autorizaron dos horas, nosotros llegamos casi al término pero no se nos permitió ceremonia ni nada, solo participamos en la caravana que le hizo el personal, fue todo…

Cuando mi hermano estuvo hospitalizado, papi se fue a Piedras a la casa de mi hermano, el sentía que estando cerca podía ayudar más pero en realidad nada podía hacer, solo lo tenían informado por llamada, estaba asustado por lo que había pasado con Elisa y ahora su hijo. Cuando fallece mi hermano, mi papi se regresa a Saltillo, en realidad no sabemos dónde se contagió, este virus no sabemos ni donde está, él lo único que tenía en contra era la edad, porque a sus más de 70 años el andaba en bici, no era diabético ni hipertenso.

Papi también siempre llamaba o le llamábamos, él tenía 16 años casado con otra señora, pero nunca perdimos la comunicación.

En cinco meses el virus le ha arrebatado a cuatro de sus seres más queridos, ¿se ha sentido enojada o ha cuestionado por qué a su familia? Además su mami tampoco ya no está con ustedes, tengo entendido.

Mi mami falleció en el año de 1999 por cáncer, yo ya era enfermera y es otro compromiso que me hice, ¿por qué seguimos siendo de los primeros lugares en cáncer? Mi madre era una mujer muy cuidadosa en su alimentación, pero falleció de cáncer de mama y de ovarios, no sabemos cuál fue primero.

Y luego tan solo en este año, en cinco meses se han ido cuatro de mi sangre sangre, de mi familia. Pero no estoy resentida,  no pienso que sea algo de mala suerte o algo que tenga mi familia, estoy tranquila, mis hermanos dieron hasta el último día de su vida, y mi papi por creer que podía ayudar a mi hermano.

Al principio sí reniegas y reprochas, porque somos seres humanos, pero después recuerdas que toda esta pesadilla es por una terrible enfermedad que está en el mundo, es un asesino silencioso que nos está recordando lo vulnerable que somos y si nos está pegando es porque trabajamos en el sector salud, no echo culpas ni digo porqué a nosotros.

Cuando esto iba llegar, nosotros dijimos  hágase señor su voluntad y así fue y tenemos que estar aquí.

Los primeros días la muerte de mi hermana, es como si me hubieran arrancado un pedazo de mi corazón, fue y ha sido muy duro.

Olga, ¿de dónde saca la fuerza para seguir adelante a pesar de que ha recibido golpe tras golpe? Una sola muerte duele y no se supera fácilmente, pero cuatro, es inimaginable el dolor.

De mis hijas, de mi esposo, de mis hermanas que están, y de saber que tengo que honrar el apellido, tengo que salir adelante como ellos lo hicieron hasta el último día.

Si hubieran conocido a mi padre, el hacía todo por sacar adelante a sus hijos, se quedaba horas y horas en el taller trabajando, para sacar adelante a su familia. Me vienen los recuerdos de decir claro que tengo que sacar adelante mi familia y mi vida, porque no me puedo poner en un cuarto a llorar y a llorar aunque el dolor está ahí en el corazón, pero tengo mucha gente que se ha solidarizado conmigo y mi familia, tengo un gran equipo al que no puedo defraudar,  ellos son mi todo y agradezco mucho que estén. Y mis hijas, veo las caras de mis hijas y no me puedo derrumbar.

Le preguntaré de un tema que muchos ya conocen, es una situación tensa que había entre usted y su hermano. ¿Quedó algo pendiente entre ustedes, porqué el hizo esos señalamientos en su contra?

Esa situación se dio por lo de la niña, porque no querían que Macie se fuera con su papá (la hija de Elisa) pero a últimas fechas comprendieron que eso no era cuestión mía ni de Isela, de Celina ni de Perla, y papi lo entendió, que la ley es la ley y que consultamos abogados y demás. Mi hermano quería tener la custodia pero no se podía porque la niña tiene su padre, y el abogado dijo primero es toda la familia de él y después la de ustedes y pues mi querida sobrina está viviendo un proceso también porque le cambió la vida, pero ya mis hermanos lo entendieron. De hecho tengo videos donde me dice hermana te quiero tanto, te encargo mucho a Macie, no me dejes solo, y hacíamos muchas video llamadas, prácticamente tres veces al día. Mi hermana Cecy también entendió que no podía tener la custodia, es que como familia, pasa un suceso de estos y todo mundo queremos que no se vaya y que esté con nosotros, pero ante la ley no se puede hacer nada.

¿Pero si tienen contacto con la niña?

Todos los días, ayer de hecho estuvimos hablando y me hizo un sticker y me decía Somos fuertes tía y ahora yo traigo eso como bandera porque si mi sobrina de 10 años me está diciendo que somos fuertes, vamos a ser fuertes.

Bien. En el tema de la salud, usted como subjefa de enfermería lo sabe, que el personal de los hospitales es en ocasiones juzgado muy duramente cuando ocurre un deceso o cuando algo falla con un paciente, ¿qué puede comentar al respecto?

No… mis queridos compañeros, nosotros nos tiramos de panza por los pacientes porque en realidad muchos de los familiares no ven situaciones que nosotros vemos. Muchos de nosotros llevamos hasta nuestra pluma, nuestro lápiz, nuestro torniquete, hay mucha gente que da mucho mucho por los pacientes,  siempre estamos ahí, somos gente que tenemos una sensibilidad distinta, el personal de la salud somos muy diferentes a quienes estudian otras carreras, tenemos ese don de atención.

Te voy a platicar que mi mami me llevó a fuerza  la escuela de enfermería porque yo quería ser maestra, pero ahora soy enfermera por convicción, me hice enfermera porque ese era mi don, estar con la gente y servirle, pero muchas personas no saben quién estuvo atrás de la atención, la gente no se acuerda de nosotros nada mas cuando hay un roce, pero el personal de la salud, somos muy diferentes y Dios no se equivoca al elegir a las personas.

Actualmente está participando en un proyecto político, ¿que representa esto para usted?

Dice una amiga que nada es casualidad, y este gran proyecto me fortalece y me impulsa a seguir, andando en tantas colonias y viendo tatas cosas que se pueden hacer por la gente ya no me puedo dar el permiso de esconderme y que nadie me vea, tengo mucho que hacer y creo que por eso yo soy sobreviviente de Covid, por algo Dios me dejó y tengo que saber escuchar cuál es mi misión.

El dolor no se va ir, ahí va estar si me detengo o si sigo adelante, por eso prefiero estar de pie y continuar, apoyada por tanta gente de fe que me habla y fortalece mi espíritu.

Por eso, si este proyecto se me da y logro ser su representante en el congreso, voy a hacer mucho por el personal de la salud.

¿Considera que las autoridades están en deuda con el personal de salud?

No sé si estén en deuda, pero yo pienso que hay que cuidar a quien nos cuida, y si me corresponde estar ahí, veré y legislaré por ellos.

Por mi parte es todo, ¿hay algo que quiera agregar?

Agradecer a todos sus muestras de solidaridad, y pedirles a ustedes que tienen la palabra escrita y un micrófono, le pidan a la gente que se cuide, y que sigan con el uso de cubre bocas, la higiene de manos, el estar desinfectando las cosas antes de entrar a casa, que coman frutas para que no se debilite su cuerpo, eso es lo que les pido, que hagan más extensivo esto porque no sabemos cuándo se va ir este asesino.

Decirles que estoy aquí, bien, tranquila, que voy a salir adelante y quiero que se cuiden mucho. Estoy para servirles, independientemente de la política y de lo que pase, yo voy a continuar con la labor social, en dos años me jubilo y  no me veo en la casa viendo que hay tantas cosas que se pueden hacer.

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